sábado, 2 de enero de 2010

¿DIME CÓMO ESTÁS? ¿CÓMO TE TRATA LA MAR?



En un puerto muy lejano, en una pequeña isla, vivía un pirata que había sido abandonado por su tripulación; en su desesperación el pirata buscaba todos los días la forma de salir de la isla sin tener éxito. Aquel hombre de oscuros cabello, ojos color marrón y baja estatura antes era un gran capitán pero era muy ambicioso y después de robar tantos botines de oro no se sentía conforme. Incluso era el pirata más temido de los 7 mares siderales y poseía los tesoros más grandes que nadie allá conocido.

Pero un día ocurrió algo extraordinario… El pirata solía pasar por una pequeña luna a un lado de la galaxia púrpura, sin percatarse de un pequeño castillo en el cual vivía una princesa muy hermosa, el pirata se dio cuenta que no había robado en aquel lugar pero ese día su tripulación se había ido a visitar sus familias y como el pirata no tenía más familia que su barco decidió ir a atacar solo ese puerto.

Al llegar a este lugar se dio cuenta que era un lugar muy pobre se dirigió al castillo directamente donde la princesa lo recibió con amabilidad, el pirata exigiendo su botín se dio cuenta que no había nada más que una corona que era la única posesión de la princesa, ella amablemente se la ofreció pero el pirata en su corazón seco y lleno de mugre, comenzó a sentir un palpitar y una punzada algo muy adentro de él estaba vivo; se dio cuenta que no podía desprenderla de su preciada corona así que decidió zarpar. Justo cuando subía a su navío la princesa lo llamó y le pidió que la acompañara a cenar, el pirata aceptó, así que se citaron caídos los últimos rayos del sol, cuando aparecían en el hermoso cielo de aquel lugar las primeras estrellas.

El pirata nunca había estado en un cena y no sabía cómo comportarse, así que lo primero que hizo fue lavar su traje viejo llenos de sangre, sudor y lagrimas de inocentes y lo puso a secar rápidamente, entonces se olio y se dijo a sí mismo: -“No puedo oler así frente a una dama”-, así que tomó un largo baño de burbujas con aromas exóticos de todos los lugares que había visitado.

Para darle un toque especial a la noche y tener una atención con tan encantadora mujer tomó de su botín más preciado un collar de oro con incrustaciones de piedras preciosas espaciales y así emprendió camino a su cita.

Al llegar al castillo el pirata tocó la campana y la princesa abrió la enorme puerta, ella pregunto sorprendida -¿Capitán es usted?-, él respondió -¡si señorita soy yo me permite entrar!-, entonces la princesa presurosa dijo: -¡claro siga!-. Entraron y se dirigieron al jardín donde aguardaba una cena humilde, el pirata se sentó a la mesa y juntos empezaron a comer cuando hubieron terminado el pirata le pidió una pieza de baile a la princesa, juntos bailaron toda la noche, ya entrada la madrugada el pirata y la princesa se despidieron; el pirata durmió en su barco y en la mañana tendría que zarpar.

Pero al llegar la mañana el capitán fue al castillo y le dejo en la puerta el collar que había olvidado entregarle debido a la romántica noche que habían pasado y le dejo también una carta que decía: “De las princesas que en mi vida conocí, sin duda usted es la más hermosa y si yo no fuera un pirata con el corazón desalmado, me encargaría de hacer de usted la mujer más feliz del mundo, pero no puedo cambiar lo que soy, aun así espero que nunca me olvide”.

El pirata partió con tristeza, al llegar al puerto espacial su tripulación volvió pero todos notaron a su capitán distraído y distante, así que decidieron amotinarse cuando el capitán dormía lo embarcaron en uno de los botes de salvamento y lo enviaron a la mar y lo abandonaron a su suerte. Cuando el pirata despertó y se dio cuenta que estaba fuera de su navío e que intentó buscar un lugar para lograr comer y beber, el pirata a lo lejos vio una pequeña isla espacial y empezó a remar hasta ella; al llegar comió muchas frutas que había en la isla y tomó mucha agua.

Entonces solo con sus pensamientos, divagaba y pensaba en la princesa, se preguntaba -¿Cómo estará?-, -¿Qué estará haciendo?-, pasaron las horas, los días y los meses hasta que el pirata se dio cuenta que él podía cambiar, no tenía que ser un pirata, el tenia el poder de elegir. Un día el pirata decidido se lanzó a la mar con una balsa hecha de palmeras, la lleno de frutas y emprendió su viaje, poco a poco se alejaba cada vez más de la isla que lo había resguardado y alimentado durante mucho tiempo.

Pasó por muchas constelaciones y en cada puerto preguntaba por esa pequeña luna púrpura de la que nadie le daba razón, era muy pequeña y no era conocida, así que el pirata cada día perdía un poco de esperanza pero aun vivía dentro de él un sentimiento que no conocía; tenía un vacío en su pecho, entonces se dio cuenta que por primera vez él había sido robado, aquella princesa le había robado su corazón. Y no entendía cómo, ni por qué, así que con más impaciencia pero más esperanza siguió su búsqueda, para cuando la encontrase reclamarle su corazón o pedirle el suyo a cambio.

Una noche mientras dormía una lluvia de meteoritos destrozaron su débil barca y naufragando, aferrado a un pedazo de madera se dejó llevar por el espacio, cuando despertó se encontraba en una playa con arena púrpura y se decía a si mismo: -¿será verdad, ya llegue a mi destino, al fin encontré mi horizonte?-, y al instante cayó desmayado, al despertar se encontraba en una cama grande y tenía ropa limpia, estaba dentro de un castillo, al bajar de la torre donde yacía inconsciente se encontró con su princesa que le dijo que lo estuvo esperando porque sabía que volvería algún día. Él le preguntó -¿Cómo sabías que vendría?- ella respondió: -Dijiste que las personas no cambiarían y sabía que entrarías en razón y te darías cuenta que todos forjamos nuestro propio destino- Y agregó: -¡además olvidaste este collar!.

Así que juntos se quedaron a la orilla del mar viendo pasar los años. Dicen que si prestas atención a la luna ella tiene el mapa donde el pirata dibujo la villa para si algún día salía a naufragar supiera como regresar.

1 comentario:

  1. que historia tan linda, sabes que me encanta como escribes tus historias de piratas

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